Eduardo Nájera le pasa la estafeta a Gustavo Ayón

GUADALAJARA, JALISCO (17/ABR/2012).- La temporada 2011-2012 fue una especial para los mexicanos.

A pesar de que la campaña se acortó de 88 a 66 partidos, México ha tenido tiempo de disfrutar el nacimiento de un nuevo atleta con un futuro muy prometedor en el deporte mundial, quien en su primera temporada dejó constancia en las duelas de la liga del basquetbol profesional estadounidense, la NBA, de que tiene calidad inminente y todas las herramientas para ser un ganador en una carrera que promete ser larga.

Y así como México vio el despertar de uno de sus nuevos talentos en la NBA, también vio cómo se apagó la estrella de otro jugador, quien tuvo sus años brillantes, pero que en esta temporada parece haber llegado al final de una satisfactoria y amplia trayectoria.

Se trata de los mexicanos Gustavo Ayón y Eduardo Nájera.

Nájera, de 35 años de edad, y Ayón coincidieron el pasado 12 de marzo cuando sus respectivos equipos, Bobcats de Charlotte y los Hornets de Nueva Orleans chocaron en Louisiana, y aunque Nájera no jugó, a ambos mexicanos les solicitaron varias fotos juntos antes del juego, por supuesto, los fotógrafos con conocimiento de causa del significado que tienen y lo que representan aquellas imágenes.

Prácticamente, esas fotos de Ayón tomando un balón de Nájera, representan el cambio de estafeta generacional de basquetbolistas mexicanos en la NBA, ya que en nuestros días, no abundan los jugadores nacionales en la liga más poderosa de baloncesto en el mundo, y por tal motivo se cuenta un jugador por un periodo de tiempo extenso. Apenas han sido tres los mexicanos que han transitado por la NBA: el primero, Horacio Llamas, después Nájera, y con un futuro por delante, Ayón.

Días después de su encuentro en Nueva Orleáns, el 6 de abril, Nájera sufrió un aparatoso golpe ante los Bucks de Milwaukee en una jugada accidental. El chihuahuense recibió un golpe en la cara del jugador de Milwaukee, John Brockman, que le causó una fractura en el cráneo y que lo llevó a una cirugía obligada, que acabó con la temporada de Nájera. Y muy probablemente de su carrera también, ya que tras la operación, Nájera dijo abiertamente que no descarta el retiro de las duelas tras este incidente.

Pero en realidad, la campaña de Nájera tampoco era muy activa y estaba jugando para el peor equipo de la temporada, Charlotte, que registra un escandaloso récord, apenas siete triunfos y 52 descalabros. Todo lo contrario a Ayón, quien tras un paso exitoso en el Fuenlabrada, de la liga profesional de España, fue llevado a Nueva Orleáns para reforzar la zona de postes de los Hornets, y prácticamente ser una respuesta en la zona de tableros.

Ayón no ha perdido el tiempo que le han dado en Nueva Orleáns. Empezó la temporada en la banca, recibiendo pocos minutos, los cuales fueron bien aprovechados por el nayarita, situación que llevó a Monty Williams, entrenador del equipo a poner a jugar a Gustavo desde el inicio por una buena cantidad de partidos. Sin embargo, entre una baja de juego de Ayón y el regreso de Chris Kaman tras una lesión, en este último tramo de la temporada, Ayón iniciará los juegos en la banca, aunque con mucha participación pues está jugando de 15 a 20 minutos por partido.

La brecha generacional entre Nájera y Ayón no es mucha. Ayón tampoco es un jovencito, pero tiene muchas cualidades físicas y técnicas para dar años de calidad en la NBA. El pasado 1 de abril, Gustavo cumplió 27 años de edad; llegó un poco tarde a la Liga estadounidense, ya que sus primeros años de profesional los vivió en la Liga Nacional de Basquetbol Profesional (LNBP), de México, y después en la Liga ACB, de España con el Fuenlabrada.

Faltará ver a Gustavo Ayón en una temporada completa, de 88 partidos, para saber si él y su equipo de los Hornets pueden ser más competitivos.


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1 comentarios:

  1. Muy buen articulo, el que lo escribio entiende a los jugadores.

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